Vale.

Os llevo dando casos de uso específicos para IA legal durante meses.

Pero hay algo en lo que no hemos profundizado.

Algo que es CLAVE.

Porque está muy bien saber que ChatGPT te puede ayudar a redactar un contrato o a revisar una demanda.

Pero es extremadamente probable que estés dando palos de ciego cuando trabajas con IA.

Que lo que hagas esté medianamente bien pero no tenga orden y concierto.

Así que hoy te voy a dar algo para remediar eso.

Un GPT personalizado que hace de optimizador de workflows legales con IA.

¿Qué hace?

Dos modos.

  1. Si no tienes workflow: le dices la tarea (“tengo que revisar este contrato”, “hacer una cronología”, “preparar un memo”, “contestar a la contraparte”…), y te devuelve un workflow optimizado paso a paso.

  2. Si ya tienes workflow: se lo pegas en bullets y te lo mejora: reduce pasos, añade checkpoints, propone variantes según tus herramientas y tus límites.

Y sí. Puedes subir documentos para que afine mejor (siempre que tú tengas claro que puedes).

 

Lo tienes 👉 Aquí

 

Importante

Este GPT NO valida compliance, DPO, secreto profesional, políticas internas, residencia de datos, ni si tu herramienta está “aprobada”.

Eso se presupone hecho por ti.

Si no puedes subir documentos, no los subas.


Puedes trabajar con extractos anonimizados o describiendo el caso sin datos sensibles.

Estaría guay que si te sirve me lo cuentes o si falla (que puede fallar) me digas dónde para poder mejorarlo.

Ale.

Sigue leyendo