Vale.
Una de las cosas más útiles que aprendí mientras trabajaba en un gran despacho fue algo NO JURÍDICO.
Fue algo que aprendí del socio director.
Y me dijo algo como lo siguiente:
“Me acuerdo de cuando recibí una llamada de la guardería de mi hija.
Y claro, te llaman de la guardería y te pones alerta
“O mi hija la ha liado, o me van a subir la cuota, o sabe Dios…
Pero mi sorpresa fue que me llamaron SÓLO para preguntarme si estaba contento con su servicio.
Y la verdad es que solo me salió decirme lo contento que estaba con su servicio”…
Fíjate qué tontería.
El feedback a tu cliente para mejorar no se pide cuando hay un problema o cuando las cosas van mal.
Se pide cuando las cosas van bien.
Porque la gente tiene en la cabeza eso de “Si no está roto no lo toques” o “No preguntes mucho por si te contestan algo que no te gusta”.
Y nada más lejos de la realidad.
Vale, Julio, está guay todo eso, pero ¿y la IA?
Pues la IA te puede ayudar a pedir feedback a tu cliente sin que parezca que estás haciendo una encuesta telefónica de satisfacción genérica…
El PROMPT de hoy funciona sencillito.
Le cuentas el histórico que tienes con tu cliente (no hace falta dar datos personales aquí).
Y te elabora una serie de preguntas para inspirarte antes de tener esa conversación para pedirle feedback.
NO es un guion.
NO lo uses al pie de la letra
NO tienes por qué llamarle…
Puedes leértelas antes de irte a comer con él…
Pero créeme, ayudan.
Cuanto mejor le cuentes el tipo de relación que tienes con el cliente y más específico seas mejor va a ir, como es lógico…
Pues eso, que lo uses y me cuentas.
Ánimo con la semana.
Ale.
