Vale.

Ya os hablé hace meses de los GPTs PERSONALIZADOS.

Y son acojonantes, no os digo que no.

(si no los habéis probado sinceramente no sé qué estáis haciendo con vuestra vida).

Pero hoy os hablo del gran infravalorado de ChatGPT.

Los PROYECTOS.

Solo los hemos tocado de pasada cuando os conté cómo haceros un clon de vosotros (o de vuestro estilo de escritura).

Pero es que dan para mucho más.

Sobre todo, porque tienen algo muy importante y que se diferencia de los GPTs personalizados.

Y es que tienen memoria.

Los GPTs Personalizados están genial, lo puedes personalizar y hacer virguerías… (aquí un GPT de deontología profesional que os pasé hace unos meses por si queréis ver lo que se puede hacer).

Sin embargo, tienen un problema.

Cuando cierras el GPT… pum. Se olvida de todo lo que le has dicho y si quieres volver a usarlo tendrás que darle contexto de nuevo y bla bla bla…

Esto NO pasa con los proyectos.

Los proyectos tienen memoria y pueden “leer” chats pasados del mismo proyecto.

Esto es algo que (bien orientado) es bastante potente.

¿Casos?

  • Un proyecto por cliente.

  • Un proyecto por tipología de asunto.

  • Un proyecto por tipo de tarea.

Dale una vuelta.

Pero si empiezas a usarlo vas a flipar con el cambio.

 

Aunque espera porque hay truco.

Para que verdaderamente veas el potencial, cuando crees el proyecto debes marcar que el proyecto SOLO pueda acceder a los chats del proyecto. No al resto de Chats.

Marca esto:

Así crea un compartimento “estanco” que acota mucho más las interacciones.

No vas a ver el cambio del día a la noche.

Pero poco a poco el proyecto se va “cultivando” y cuanto más lo uses vas a notar la diferencia.

Si tienes dudas me escribes.

Mañana más.

Ale.

PD: Los proyectos, a diferencia de los GPTs, también están disponibles para cuentas gratuitas (por si quieres probarlos - obviamente 100% anonimizado TODO -)

Sigue leyendo

No posts found