Vale.

Situación real:

“CLIENTE: - Julio, el contrato está de puta madre tío… lo vamos a mandar así 100%”

- YO: ¿Te lo has leído entero?

- CLIENTE: Sí, de arriba abajo…

- YO: ¿Qué te parece lo de la obligación de reporting?

- CLIENTE: ¿La qué?

- YO: Lo de que tenéis que hacer un informe cada 3 meses explicando el rendimiento y tal…

- CLIENTE: Hostia eso ni de coña, que es un curro de la leche…”

(Pensamiento interno: 😑 Cuenta hasta 10, Julio. Respira…)

Te cuento un secreto.

Los clientes NO se leen los contratos.

Bueno algunos sí…

Pero MUCHOS no se leen una mierda.

Y otros se los leen como el que cree que tiene la habilidad de Neo en Matrix para aprender kung fú (pero en realidad tienen la capacidad de atención de un chaval GenZ que ha visto demasiado Tik-tok)

¿Qué problema tiene esto?

Que luego vienen los lloros y los “no me dijiste” y tal…

Obviamente esto es muy evitable diciendo simplemente algo como “quedo pendiente de vuestra revisión para asegurarnos de que todas las obligaciones queréis proponerlas de esa manera…”

Y que te dé el OK por escrito.

Pero aquí la cuestión no es tanto salvarte el culo.

Es dárselo facilito a ese cliente que sabes que no se va a leer tu papel.

Y para eso es este PROMPT.

Esto crea una CHECKLIST DE CUMPLIMIENTO.

En cristiano: una lista de cosas que tu cliente tiene que hacer para no incumplir (y también las de la otra parte -para saber qué puede exigir-).

De forma clarita y sin florituras.

Obviamente, le vas a decir que con eso no es suficiente.

Pero te lo va a agradecer.

Sobre todo, ese cliente en el que estás pensando.

Ni se te ocurra meterlo en un modelo no razonador… (De GPT5-Thinking para arriba…)

Seguimos.

Sigue leyendo

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