Vale.
Hoy vengo a hablaros de alucinaciones.
Ya sabéis, cuando la IA se inventa cosas porque SÍ.
Al principio era hasta gracioso.
Yo recuerdo preguntarle a GPT 3.5 (que no tenía búsqueda en internet) si sabía quién era Julio Huélamo Gracia y me decía que era un revolucionario cubano a las órdenes de Castro…
Era divertido.
Pero cuando eres abogado y usas IA para trabajar, las alucinaciones dejan de tener puta gracia, la verdad.
A lo largo de estas semanas os he contado cómo minimizarlas en la medida de lo posible.
(El mail de ayer sobre proyectos es un buen paso)
Pero hoy os voy a contar una cosa que he descubierto hacer relativamente poco.
Y es que un abogado francés se ha dedicado a recopilar las sentencias y resoluciones (públicas, obviamente) donde algún profesional ha PATINADO colando alguna alucinación en un escrito…
Y a fecha de este mail ya tiene 633.
Lo que me ha gustado es que puedes filtrar por ordenamiento jurídico y en España por ejemplo ya tenemos dos.

Va a ser curioso ver si el tema va aumentando (por el mayor uso de la IA) o disminuyendo (por el refinamiento de los modelos).
A ver si alguien se anima a sacar alguna recopilación de casos en los que el uso negligente de la IA por particulares no expertos ha salido mal, como a este pobre hombre hace poco…
Aunque a veces también sale bien…
En fin, que cuidado con las alucinaciones.
Dad contexto, acotad las fuentes, verificad… en fin, lo de siempre.
Si me quieres escribir, por aquí ando.
Mañana más.
Ale.
