Vale.

Todavía quedan cosas en las que la IA (de momento) no nos supera.

Analizar múltiples normativas aplicables a un mismo contexto, ciertas tareas de revisión específicas y en el juicio crítico, por supuesto.

Y que siga así, por favor…

PERO.

Hay otras que hace de puta madre.

Y entre ellas, algo que hace de manera imbatible es COPIAR TU ESTILO.

Pero ¿qué estilo?

No siembre escribes igual…

Por supuesto que no…

No escribes igual un informe legal, que un correo formal, que redactas un escrito procesal o un contrato…

O si escribes un WhatsApp a tu cliente.

¿Entonces?

Claro, la gracia está en tomar muestras.

Muestras de cada estilo concreto, y etiquetarlas.

Toma TRES (NO MÁS) ejemplos de estilos de redacción propios y vincúlalos a un caso de uso concreto.

Tres documentos, vaya.

Y les quitas los datos personales.

Crea una etiqueta.

“#Estilo: Redacción de contratos”

“#Estilo: Redacción de demandas”

“#Estilo: Correo electrónico clientes”

Y te creas un “Proyecto” en ChatGPT por cada uno de esos estilos.

A cada proyecto le añades los documentos de referencia (REPITO: No más de tres)

Y DENTRO de ese proyecto, le pides que redacte lo que necesites haciendo mención EXPLÍCITA a esa etiqueta que has creado.

Vas a flipar.

Te clava.

Es un clon tuyo escribiendo al 99% como lo harías tú.

Aunque esto es un poco rudimentario.

Claude acaba de sacar una cosa que se llaman Skills que hacen esto mismo pero multiplicado por 10 y con mucho más sentido práctico.

Pero prefiero que pruebes lo que te acabo de contar en ChatGPT para que veas de lo que es capaz y luego ya otro día, cuando tenga más trasteadas las Skills te las cuento mejor.

Si tienes dudas me cuentas.

Ale.

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