Vale.
Situación.
Reunión con cliente.
Operación de compraventa de sociedad con múltiples sociedades involucradas.
Le explicas todo por correo. Texto perfecto. Redacción impecable.
El cliente te llama: "No me entero de nada."
Le mandas un WhatsApp con un esquema dibujado a mano con Paint.
"Ah, ahora sí. Perfecto."
Los clientes no piensan en texto.
Piensan en imágenes.
Y tú explicando cosas complejas con párrafos y no funciona.
Necesitan un puto diagrama.
Pero hacer diagramas lleva tiempo. Y herramientas. Y habilidad.
Perdón. LLEVABA tiempo.
Ya no.
Porque Google lanzó algo hace unas pocas semanas que se llama Nano Banana Pro.
El nombre suena ridículo, lo sé…
Pero es brutal para esto.
¿Qué hace?
Le describes la situación en lenguaje jurídico.
Y te genera el diagrama visual al instante.
Te doy ejemplos de uso en distintas áreas:
Mercantil/Societario:
Estructuras de grupo con matrices y filiales
Flujos de financiación entre sociedades
Operaciones M&A con varios pasos

Civil:
Árbol de relaciones familiares en una herencia compleja
Cadena de transmisiones de un inmueble

Penal:
Secuencia temporal de los hechos del sumario
Relación entre acusados y víctimas
Cadena de custodia de pruebas

Laboral:
Organigrama empresarial para un ERE
Flujo de decisiones que llevaron al despido
Relaciones laborales en subcontratación en cadena

Administrativo:
Fases de un procedimiento administrativo
Plazos y recursos disponibles
Relación entre administraciones competentes

Contractual:
Flujo de obligaciones entre múltiples partes
Cronograma de hitos y pagos
Consecuencias del incumplimiento paso a paso

¿Por qué importa?
Porque un cliente que entiende:
Toma mejores decisiones
Valora más tu trabajo
No te llama 5 veces para que se lo expliques otra vez
Y tú no pierdes 40 minutos intentando hacer un diagrama decente en PowerPoint.
Nano banana está en Gemini.
Es de esas cosas que ves y piensas: "Joder, esto me hubiera ahorrado horas la semana pasada."
¿Dudas? Me escribes.
Seguimos.
P.D.: Esto no sustituye tu criterio jurídico. Pero sí sustituye tus habilidades de diseño gráfico. Y eso, créeme, es una bendición.
