Vale.
Pregunta incómoda:
¿Cuántas veces has perdido una discusión de facturación no porque cobraras mucho, sino porque la descripción del concepto era una terrible?
Ejemplo real que me contaron:
Factura de un socio de despacho top 20 español. Tarifa: 400€/h.
Concepto en la factura: "0.5h - Llamada tel."
Total: 200€.
El cliente llama cabreado:
"¿200€ por una llamada de teléfono? ¿En serio?"
¿El problema? Que esa "llamada de teléfono" fue 30 minutos definiendo la estrategia completa de defensa en un procedimiento de 2 millones de euros.
Pero el cliente no lo sabe.
Porque la factura dice "Llamada tel."
El problema no es lo que cobras. Es cómo lo describes.
Y aquí es donde la IA puede ayudarte de forma brutal.
El caso de uso de hoy: Optimizador de narrativa de facturación.
¿Qué hace?
Convierte tus partes de horas o los conceptos que tienes anotados en tu software de imputación de tiempos (que probablemente escribes con prisa y sin pensar) en descripciones que justifiquen tu tarifa.
No inventando trabajo que no hiciste.
Sino comunicando el valor real de lo que SÍ hiciste.
El funcionamiento es el siguiente:
Le das tus conceptos en crudo:
"Llamada cliente"
"Lectura sentencia Supremo"
"Redacción cláusula"
Y le pides esto:
"Reescribe estas descripciones para la factura final. Objetivo: justificar mi tarifa de abogado [X – aquí describes tu rango-]. Transforma las descripciones centrándote en el beneficio para el cliente y el progreso del caso, no en el mero paso del tiempo."
Resultado:
❌ Antes: "Llamada cliente - 0.5h"
✅ Ahora: "Conferencia estratégica para alinear la defensa procesal y definir los próximos pasos críticos del caso"
❌ Antes: "Lectura sentencia Supremo - 1h"
✅ Ahora: "Análisis de jurisprudencia reciente del Tribunal Supremo para identificar precedentes favorables a nuestra tesis de nulidad"
❌ Antes: "Redacción cláusula - 0.3h"
✅ Ahora: "Diseño de cláusula de indemnización adaptada al perfil de riesgo específico de la operación"
¿Ves la diferencia?
No estás mintiendo.
Estás describiendo lo que REALMENTE hiciste.
Pero de una forma que el cliente entiende el valor.
IMPORTANTE.
Esto NO es para inflar trabajo que no hiciste.
Esto NO es para hacer parecer complejo algo que fue simple.
Esto ES para comunicar correctamente el valor de tu experiencia y criterio.
Si la llamada fue efectivamente estratégica, descríbela como estratégica.
Si la lectura de jurisprudencia cambió tu enfoque del caso, dilo.
Si tardaste 20 minutos en redactar una cláusula porque llevas 15 años haciéndolo, explica que esos 20 minutos valen por el conocimiento acumulado, no solo por el tiempo.
El ROI de este caso de uso es inmediato:
Menos discusiones de facturación.
Más claridad sobre lo que el cliente está pagando.
Mejor percepción de valor.
Y lo más importante. Cobras lo que mereces sin tener que justificarte por describir mal tu trabajo.
Pruébalo con tu próxima factura.
Me cuentas cuántas discusiones de honorarios te ahorras.
Seguimos.
P.D.: Si tu trabajo fue realmente de poco valor, ninguna descripción bonita va a salvarlo. Pero si tu trabajo fue bueno y la descripción es mediocre, estás dejando dinero sobre la mesa. Y credibilidad.
